¿Nunca te ha pasado? Sí, eso de que estás leyendo, y de repente tienes la sensación de que eso que lees ha sido escrito para ti, a tu medida. Que nada podría resumir mejor tus pensamientos. Que nada podría aclarar mejor tus dudas...
A mí es algo que me ocurre muchas veces, y concretamente, os presento un texto que leí hace poco, y que despertó en mí la sensación antes descrita. Es de Paulo Coelho, y está extraido de su obra "Las Etapas". Alguien me pidió que escribiese sobre el amor y el desamor, y no se me ocurre mejor forma de hacerlo:
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa en la vida.
Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolvocandote” en los porqués,en tratar de entender por qué sucedió tla o cual hecho.
El desgaste sería infinito porque en la vida,estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresa inexistentes, ni tener vínculos , con quien no quiere estar vinculados a nosotros.
No, los hechos pasan y hay que dejarlos ir.
Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes,cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.
La vida es para delante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrás desprenderte, ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Amores o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.
Si puedes enfrentarlos ya y ahora, ¡hazlo! Si no, déjalo ir, cierra capítulos.
Dite a ti mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio.
Ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada que volver.
Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el circulo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por uno mismo, desprenderse de lo que ya no está en tu vida.
Recordar que nada ni nadie es indispensable, ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando venimos a éste mundo “llegamos” sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él, y es un trabajo personal apreneder a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse, y humanamente se puede lograr porque repito “ nada ni nadie nos es indispensable”. Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero... cierra, clausura, limpia, tira y oxigena, despréndete, sacude y suelta.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
Esa es la vida.
24 jul 2009
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6 comentarios:
sabios consejos, aunque , como todos los sabios consejos, difíciles de asimilar.
un beso;)
mek
Siempre me gustó Coelho. Inspira reflexión, siempre te hace pensar sobre lo que escribe. Gracias por recordarnos tus palabras a través de tu blog.
Un saludo.
Valle, eres un cielo. Gracias por escribir sobre el tema y gracias por descubrirme a Coelho. Aunque también reconozco, como Mek, que el fragmento es demasiado realista para mi gusto. La literatura portuguesa es impresionante, tan solo he leído a Saramago y a Torga, pero visto lo visto tendré que aventurarme un poco más.
Un beso.
Gracias a los tres por vuestros comentarios, muchas veces la realidad es terca, y tarde o temprano has de hacerlo. Esa es la vida. Un besote. Valle.
Sabes Valle....yo absorbo como una esponja, cualquier idea, concepto,teorìa .....pero asimilarlo ya es una tarea de reciclaje mental para la que necesito desprenderme de atavismos y tambien de nostalgias de las que me cuesta màs aùn despegarme.
Por cierto...conocì personalmente a Pablo Cohelo cuando vino a Gasteiz a ver las obras de la catedral.
Tiene una mirada que cuesta olvidar.
Marta.
Que suerte Marta, me hubiera gustado conocerlo ya hablar con él. Un beso. Valle.
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