29 sept 2009

Pablo Neruda

Muere lentamente...

Quien no viaja, quien no lee, quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no se atreve a cambiar el color de su vestimenta, o bien no conversa con quien no conoce.

Quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente éstas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados.

Quien no gira el volante cuando está infeliz en su trabajo, o su amor, quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de su sueño.

Quien no se permite, ni siquiera una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.


Quiero dedicarle estas palabras de Pablo Neruda a alguien que me ha enseñado su verdadero significado. Muchas felicidades S.

2 comentarios:

Gallium dijo...

Carpe Diem?

Valle dijo...

Más o menos Gall, aunque además de vivir el día a día, confio en el mañana ;) Un besote. Valle